A continuacion, te exponemos un caso real. Recuerda que ofrecemos terapias familiares en Bilbao en nuestras instalaciones si buscas psicólogos en Bilbao.

Nos encontramos con un problema en casa al que no vemos mucha solución, pero nos gustaría saber su opinión.

Vivo con mi mujer y hace unos años «adoptamos» a mi sobrino M., que ahora mismo es un adolescente de 16 años. Está con nosotros desde hace 4 años,  cuando fallecieron sus padres en un accidente de tráfico. Es muy triste la situación y escribo yo porque mi mujer no ha superado la muerte de un hermano.Es difícil superar un duelo.

Cuando llegó M. a nuestra casa, como se pueden imaginar, estábamos todos «de luto», con una tristeza inmensa; y lo importante era intentar superar esto, o vivir mejor con ello. De alguna manera, creo que no somos ni conscientes de lo que hicimos con nuestro sobrino. No sé si le dimos buenos consejos, si le pusimos límites, si le exigimos lo que unos padres/tíos deben exigir, si vivió un duelo como tenía que hacerlo… Éramos novatos en educar a un chico y además la pena que teníamos dificultaba el podernos centrar en esta tarea.

Pasados dos años de estancia en nuestra casa, empezamos a darnos cuenta de que M. tenía comportamientos muy extraños, salía con chicos «raros», sacaba malas notas, contaba
poco o nada, estaba arisco… También encontramos papel de fumar y hachís en sus bolsillo. Ya sabéis cómo son los temas de drogas y adolescentes. Hablábamos con él durante largas jornadas, íbamos al colegio a hablar con los profesores,
consultamos a un centro de psicología (al que no llevamos a M.)… Pero ahora, seguimos igual o mejor dicho peor: él más mayor, con más ideas y recursos para engañar, haciendo lo que quiere, fumando marihuana y demás. Lo peor es que nos parece que él sufre, que no es feliz, que esto no es lo que él quiere. No sabemos qué hacer.

RESPUESTA DEL EQUIPO PSICÓLOGAS BILBAO

Tiene mucho valor lo que hacen ustedes por su sobrino y desde luego no es nada fácil. La ansiedad y el estrés que debe estar generando esta situación debe ser tremenda. Seguro que desde el principio lo hacen lo mejor que pueden, de eso no nos cabe ninguna duda, pero hay mucha carga emocional y es complicado.

A modo de ayuda psicológica gratis, nuestros psicólogos Bilbao le darán unas pautas generales sobre cómo vemos su situación.

1. NO RENDIRSE ANTE EL PROBLEMA FAMILIAR

No creemos que haya que rendirse y es bueno, aunque sea triste, que el adolescente con problemas no esté feliz, porque suponemos que en el fondo de su corazón quiere estar mejor, más contento y hasta agradecerles a ustedes lo que han hecho por él.

Ahora mismo seguro que está metido en una dinámica de la que él mismo no puede salir y hay que ayudarle. Se sentirá hasta avergonzado por «tratarles» así, pero seguro que no ve la manera de romper el círculo vicioso en el que haya atrapado.

2. ANALIZAR EL PROPIO COMPORTAMIENTO ANTE EL «ADOLESCENTE REBELDE»

Para nosotros es muy importante saber cómo se comportan ustedes ante ciertas «provocaciones» de M, cuando le pillan que ha fumado, cuando llega con las notas a casa o van a hablar con los profesores, cuando no quiere saber nada de ustedes, y en otras muchas situaciones.

También es importante saber cómo actúa él una vez que se le ha dicho, reñido, aconsejado… En definitiva ver un poco como es la dinámica que ha generado este problema familiar que ahora se da en casa. Sería perfecto que él también estuviera dispuesto a acudir a una consulta, a una terapia para adolescente o terapia familiar en Bilbo, pero siempre con ustedes, es decir no focalizando el problema en él, sino en la relación familiar.

3. HACER VER QUE ES UN PROBLEMA GLOBAL Y NO SEÑALAR CULPABLES

No se trata de que él crea que tiene un problema que está desmoronando a una familia, sino de que hay algo que deben mejorar entre todos, y nadie en concreto tiene la culpa. La situación inicial, la dinámica de las relaciones, el día a día de las actuaciones y respuestas de cada uno y del contexto en general, ha llevado a esta situación de la que se puede salir con un poco de interés y ayuda.

Estos casos por su puesto que tienen solución, pero desde nuestro punto de vista siempre son más manejables y con más posibilidades de cambio, cuando hacemos un abordaje de la familia y pensamos en relaciones más que en sólo un adolescente con problemas. Él evidentemente tiene problemas, pero no más que los que tiene el resto de la familia en su día a día.

Para más info, pregunta por nuestras terapias familiares en Bilbao.